Bailar tango




















Bailar tango:

Como vimos, el tango argentino nació como una danza improvisada con un formato musical novedoso y complejo que reconoce distintas vertientes como vimos. Los movimientos se popularizaron y con el tiempo fueron incorporadas distintas figuras popularizándose algunas y olvidándose otras, dando forma a la esencia del tango: su continua variación. Esto dio origen a diferentes estilos que a su vez se modificaron en las distintas épocas, lugares y contextos culturales.
El tango que vemos en nuestros días, en realidad no es tango, es la consecuencia lógica de su evolución que aún continúa cambiando. No obstante haber ganado en elegancia y sofisticación con incorporación de técnicas de danza, ha perdido la bella simpleza de su origen que se trata de valorar.


Todo bailarín de tango que asume la responsabilidad de guiar, debe tener un claro esquema mental. Este esquema organiza la improvisación de su baile tratando de transmitir emoción y elegancia. Sin este esquema la danza se vuelve una sucesión de pasos que pierde la gracia fluida que caracteriza el tango.
Debemos tener presente que cuando los músicos improvisan, lo hacen teniendo en cuenta el compás, el ritmo y una melodía dada. Igualmente los bailarines deben tratar de desarrollar los movimientos tratando de seguir aquel esquema imaginado en absoluta coordinación con la música que se oye para que tengan sentido sus movimientos.





Nota.
La profesora Carolina Jador compartió su aprendizaje con una referente del tango, Olga Besio que dijo en un reportaje:

Muchas veces me han preguntado cómo se debería enseñar a bailar el tango a los principiantes. Es probable que cada maestro se plantee esta cuestión una y mil veces, cuando deba iniciar el camino en cada oportunidad y con cada grupo de alumnos.
Es también la misteriosa incógnita de aquellos que un día deciden acercarse por primera vez a este baile tan complejo en apariencia, pero cuyos fundamentos son tan simples y a la vez tan cargados de sentido.
La respuesta a esta pregunta, según mi modo de ver, apunta no tanto a los aspectos metodológicos como a los aspectos humanos. La respuesta no está en los “contenidos formales" tales como pasos matemáticos o maneras de caminar o girar. Bailar tango seguramente no es una sucesión de pasos, figuras, estructuras, movimientos, desplazamientos, etc.

Entonces, en efecto. ¿Qué es esencialmente, profundamente, el tango bailado?
Es algo mucho más profundo que sustenta todo eso. Es “algo” más profundo y no es precisamente “técnico”, sino que se trata de un factor muy anterior, primario y fundamental, es humano.

En una enunciación simple, sin pretender asignar un orden cronológico ni jerárquico, podríamos decir que se trata de una relación natural, humana, intuitiva, sensorial, con un “otro” humano y con un “otro” sonoro.

Entonces quizás podríamos decir también que en primer lugar deberíamos elaborar, construir, o bien develar la relación de unidad-dualidad con la otra persona, el compañero o compañera de baile. Esta persona es alguien con quien podemos hacer algo tan sencillo como movernos juntos, cosa que muchas veces resulta tan difícil; o por caso mover juntos un objeto. Todo esto, sin distinción todavía de los roles de guiar y seguir, que deberían trabajarse ambos simultáneamente para las dos personas, a fin de llegar a una comprensión plena de ambos aspectos. Estos aspectos no son opuestos sino absolutamente complementarios, dado que se necesitan mutuamente.

¿Cómo lograrlo?
Permitiendo que mi cuerpo dialogue con el cuerpo de la otra persona, que “le hable de frente”, que lo “escuche”, que fluya una comunicación tan simple y natural como la que fluye en la vida cotidiana cuando hago algo con alguien o cuando hablo con alguien, colocándome frente a esa persona, con todo mi ser “de frente”, y no solamente dos cuerpos… sino dos personas, con alma, sentimientos, emociones… y la humana, divina y animal capacidad de "ser con otro".

Ah, me olvidaba. ¿Y el abrazo?
Si claro, el brazo. Debe ser en tal posición, la mano de tal manera, a una determinada altura, considerar el ángulo, etc. Qué complicado. Quizás pueda medirlo con regla, escuadra y compás… Mmm, no lo se.… ¿Y si simplemente abrazo a la otra persona, y hago que ella me abrace?
Un brazo verdadero, humano, cálido, firme y dulce a la vez. Después puedo tomarle la mano o permitirle que tome la mía.
Quizás si lo pienso encuentre un abrazo de tango “correcto”.
Amigos, el abrazo de tango es simplemente eso, un abrazo, y no una mera posición de brazos.
Un buen abrazo es algo natural, humano, cómodo y agradable para las dos personas, y permite abordar otros aspectos de nuestro tema: el movimiento, el jugar con el peso de la otra persona y con el propio, el hacer algo juntos como. Como ya dije el algún otro artículo, bailar es un hecho natural que nace con el ser humano. Todo lo que aquí se plantea, también lo es. Y todo lo que solemos considerar “técnicamente necesario y/o correcto” no es ni más ni menos que una consecuencia de algo que en su origen es absolutamente natural.
Bailar es un hecho natural. Entonces, evitemos estereotipos.

Uh, creo que todavía falta algo. El "diálogo" es por definición “de dos”.
Pero en el caso del tango (quizás en el caso de toda danza que se baile de a dos), el diálogo a mí se me presenta como de a tres, un triálogo. Claro, el tercero es la música.
En este maravilloso, sorprendente y atrapante “triálogo”, es donde vemos nacer el baile tanguero y con él, el caminar, la improvisación y la creatividad.
Después vendrán los pasos, las figuras, los estilos y toda la infinita variedad que el tango, o la milonga, o el vals, pueden brindarnos.

Entonces, creo que esto es lo que se debería enseñar y aprender en la primera lección:
* El diálogo con la otra persona. La absoluta seguridad de que todo lo que ocurra en el baile es obra y responsabilidad de ambas personas en el sentido de que, en los hechos, la pareja de baile se construye entre los dos (cada uno desde su rol) elaborando cada uno lo que le corresponde y colaborando en todo con su compañero o compañera. Dentro de este diálogo, como uno de sus aspectos, está incluido el abrazo.
* El diálogo con la música. Dentro de este diálogo, como una de sus posibilidades, está incluido el caminar.
* En definitiva, el “triálogo”, la profunda comunicación entre estos tres elementos fundamentales (las dos personas y la música), con toda la increíble significatividad, profundidad y complejidad de detalles que esto encierra. Dentro de este “triálogo” está incluido el caminar abrazados y según la música que se oye.
* Y la comprensión indubitable de que todos estos aspectos constituyen una unidad que anida precisamente, y como un hecho fundamental, en la esencia del tango.

-Ésta sería, según mi criterio, la primera lección.
-¿Pero cuánto debería durar? Una hora y media...Dos horas...Un mes...
-Creo que quizás toda la vida.

Olga Besio.


Introducción

Comentario innecesario pero importante: Este es mi "cuaderno de bitácora de viaje" hacia el mundo del tango, mas precisamente haci...